lunes, 11 de julio de 2016
Un poema propio:
El Cerdo
Más paciente que el lebrel, más sabio que San Anton
Fundador de todos los mundos, en todos los juegos
Que hicieron de tu presente un infinito dichoso
Y de todo estimulo un compañero en el mundo.
Primo, te soy grato
La felicidad se me presento contigo
Y toda sonrisa mía,
Toda emoción
Tiene y tendrá una gota de tu asombro
Divino hermano, no hay día ni noche
Solo tu voluntad de interrogar, de latir,
De esperar impactante
La lluvia de jubilo en el próximo segundo
Porque solo esto tenemos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario